lunes, 20 de abril de 2020

AMOR, SEXO Y CORONAVIRUS



"Sentimos la necesidad de abrazar, besar, tocar y volver a tener sexo"

La cuarentena ha dejado en standby a muchas parejas que no convivían juntas. Cada uno en su casa, esperando que se acabe este periodo de confinamiento para volver a retomar una vida normal que incluya todo ese deseo acumulado. El sexo se está convirtiendo en una prioridad para muchas personas.

Somos seres sociales y, a la vez sexuales. Este distanciamiento impide la distancia física y nos hace darnos cuenta del hambre que tenemos de contacto físico, abrazos, besos y sexo.

Por otra parte, la situación actual hace que la convivencia a todos los niveles sea anómala. Pensábamos que iba a ser más corta, pero se va alargando en el tiempo. ¿Qué ocurrirá tras el aislamiento? Se espera que en España ocurra lo mismo que en China y que las demandas de divorcio se incrementen en cuanto la gente pueda empezar a salir de sus casas.

Los componentes de cada pareja deben tener sus momentos, su individualidad. Ahora mismo estamos obligados a convivir y eso hace que surjan roces, discusiones y problemas que, de otra manera, no saldrían a la luz. Es una situación difícil y cuanto más pequeña sea la casa y más personas vivan en ella, peor.

Cada uno debe tener su propio espacio dentro de la casa para evitar roces. Asimismo, el reparto de tareas es fundamental. Si cada uno tiene su función dentro del organigrama familiar, todo será más sencillo.

El problema surge cuando aparece el deseo en una de las partes y no en la otra. El deseo es un sentimiento que, para que se manifieste, necesita superar el miedo y las incomodidades de esta situación. Para algunos, el placer es un mecanismo de supervivencia ya que se generan endorfinas que nos hacen sentir bien. Para otros es inviable que su pareja muestre tanto deseo porque, debido a la situación, no conectan con sus energía sexual. Es importante generar deseo en la otra persona dejándole su espacio, ayudando dentro de lo posible, cumpliendo con las tareas asignadas...

La sexualidad femenina es muy diferente de la masculina. Esto provoca que cuando uno quiere, al otro no le apetezca. Es importante que a los dos les apetezca, buscar espacios, temas, etc en los que ambos conecten. El placer que experimenten será una inyección de autoestima. Las demostraciones de cariño ayudan a superar la incertidumbre y el miedo.

Durante este tiempo han aumentado las conversaciones en páginas de contactos y las videollamadas. Mucha gente se ha lanzado a la aventura de conocer gente y buscar sexo a través de internet (apps y redes sociales). También se ha disparado el consumo de pornografía.

El coronavirus cambió nuestra vida drástricamente y lo último en lo que pensábamos era en sexo. Tras esa incertidumbre y miedo inicial se ha vuelto a despertar el apetito sexual. En muchos casos surge por el deseo de experimentar  sensaciones que nos hagan sentir vivos y, como sabemos, el sexo es una de las mejores maneras de lograrlo.

Quienes viven solos y confinados optan por relaciones vía sexting, apps de contactos, videollamadas, teléfono... En cambio, las parejas que pasan juntas este periodo tienen dudas sobre qué hacer y qué no hacer en lo que a sexo se refiere. Hasta el momento, ya que sabemos que cada día se descubren cosas nuevas sobre el tema, se sabe que las vías de contagio son la saliva, la mucosidad y las heces, pero no los fluidos íntimos. Por lo tanto, el riesgo estaría en el contacto oral (besos) o anal, pero no en el contacto genital. 

El virus se propaga principalmente a través de las gotitas respitarorias de una persona infectada cuando tose, estornuda o habla muy cerca. Estas gotitas pueden caer en la boca o nariz de quienes están cerca o ser inhaladas y llegar a los pulmones. Con los besos, parte importante de los preliminares, se puede transmitir el virus y esto es, lógicamente, lo más arriesgado. Algunos especialistas creen que será mejor hacerlo en posturas que minimicen la transmisión aérea (de espalda) o usar mascarillas si se cree conveniente. 


SEXO SEGURO
  1. Informarse de las vías de contagio. Saliva, mucosidad y heces, no fluidos íntimos.
  2. Evitar encuentros sexuales con personas con las que no se convive.
  3. Mantener relaciones sexuales seguras. Tu mejor compañero sexual eres tú mismo. Cuida la higiene de tus manos y de los juguetes sexuales (si los utilizas). No recurras a relaciones presenciales esporádicas. Puedes mantener relaciones de manera virtual (aunque debes tener en cuenta los peligros del sexting)
  4. Cuidado durante las relaciones sexuales. Evitar besos y sexo anal. 
  5. Evita el sexo si tu pareja no se encuentra bien.
  6. Sigue utilizando medidas para prevenir enfermedades de transmisión sexual y/o embarazos no deseados.
  7. Lavar las manos después de las relaciones sexuales, la masturbación o el sexo virtual.
  8. Lavar y desinfectar teclados, teléfonos móviles y juguetes sexuales, aún cuando no hayan sido compartidos.






miércoles, 15 de abril de 2020

DUELO SIN DESPEDIDA

"Sin despedirnos o estar al lado de esa persona, sin velatorio, sin llorar juntos, sin abrazos... Así son las despedidas del COVID-19"

En la situación actual, muchas personas deben afrontar la pérdida de sus seres queridos sin despedida. A corto plazo puede provocar tristeza, culpa, frustración, injusticia, rabia o impotencia por no haber acompañado a un ser querido en sus últimos momentos. A medio plazo puede derivar en estrés postraumático y a esto hay que sumar la ansiedad de tener a otros familiares contagiados y temer también por su salud.

El duelo se puede definir como el conjunto de reacciones de tipo físico, emocional y social que se producen cuando fallece una persona próxima. Rituales del duelo como el velatorio, el funeral y el entierro ayudan a aceptar la muerte de un ser querido, aportan soporte emocional a través de la compañía de amigos y familiares y facilita un escenario donde canalizar las emociones, ya que en esos duros momentos cualquier muestra de dolor es aceptable y entendible. Ahora nos hemos quedado sin los modos de despedida tradicionales y nadie nos enseña a encontrar otros.

La ausencia de la despedida es un factor de alto riesgo para que se produzcan duelos patológicos, ya que dificultan la aceptación de la muerte o pueden generar la sensación de no creer que esa persona ha fallecido. En el caso del COVID-19 nos angustia pensar que nuestros seres queridos se han muerto solos, sin nuestra compañía. A esto se une no poder abrazarnos entre nosotros, consolarnos, llorar juntos y celebrar ritos de despedida. Todas estas despedidas se aplazarán hasta que todo esto pase.

Cada persona experimenta el duelo a su manera, en función de la vinculación con esa persona o en función de su propia personalidad. Cada persona necesita unos tiempos y tiene que decidir cómo lo quiere afrontar.

Es importante darse cuenta de que no han muerto solos, que en todo momento había sanitarios a su alrededor transmitiéndoles cariño y dedicación, que ellos eran consciente de las circunstancias excepcionales y que sabían por qué no estábamos con ellos. 

Cuando se da la noticia de la defunción a la familia es normal que haya crisis de llanto o cualquier manifestación de dolor. Es bueno que en ese momento se dejen salir las emociones porque bloquearlas, bloquearía la angustia. Si no se producen crisis de ansiedad, dejaremos salir el dolor sin medicación. Llorar alivia. Las lágrimas relajan y alivian la tensión.

Podemos escribir una carta póstuma a la persona que hemos perdido y volcar el ella todo lo que nos hubiera gustado decirle, manifestando nuestros sentimientos hacia ella y todo lo que ha aportado a nuestras vidas. 

También es bueno elegir una hora para quedar juntos, cada uno en su lugar de aislamiento, con un objeto que simbolice o represente a esa persona, un regalo, una fotografía. En ese momento podemos encender una vela, rezar, hacer una lectura previamente elegida... Se pueden hacer mediante una reunión virtual o cada uno desde su casa, sabiendo que los demás también lo están haciendo en la distancia. Los sentimientos, aunque estemos lejos, también nos unen.

El objetivo de todo esto es hacer real la pérdida, ya que cuando no hay despedidas, podemos entrar en un proceso de negación. Compartir el dolor con los seres queridos es importante para que estos actos tengan significado.

Otros consejos para superar el duelo son:
  • Permítete pasar tiempo solo para procesar lo sucedido, para sentir la pérdida pero sin aislarte. Decide quienes quieres que te acompañen emocionalmente y mantén contacto con ellos.
  • Intenta distraerte con otras actividades: tareas domésticas, deporte, relajación, meditación...
  • Si te llama mucha gente para darte el pésame y no estás preparado, diles que necesitas tiempo y lo entenderán.
  • Prepara un ritual para despedirte. Si tienes niños es bueno que ellos también participen. Puedes escribir una carta, conectar online con familiares cercanos, los niños pueden realizar un dibujo, etc. Cualquier forma es buena si te ayuda a despedirte de esa persona.
  • Usa tu imaginación. Ponte cómodo y visualiza esa despedida de la manera más vívida posible. Nuestro cuerpo generará emociones que nos harán sentir mejor. Intenta sentir el contacto, el olor, el calor... Recuerda momentos que has pasado con esa persona y revívelos.
Cuando se termine esta pandemia, podremos celebrar ceremonias y darnos los abrazos aplazados, pero en este momento debemos adaptarnos a las circunstancias. En algunos casos se desarrollará igualmente un duelo patológico y será recomendable consultar con profesionales e iniciar una terapia de apoyo y resolución del duelo.





miércoles, 1 de abril de 2020

QUÉ ES EL COVID-19

Los coronavirus no son virus nuevos, sino que conviven con el ser humano y afectan a muchas otras especies. Su potencial capacidad para saltar de una especie a otra hace que nos enfrentemos a nuevas infecciones. Hasta la fecha se han registrado 39 especies de coronavirus. Algunos de ellos son de reciente investigación, ya que no habían sido identificadas previamente en humanos.

Algunos coronavirus solo afectan a los animales, pero otros también pueden afectar a humanos. El catarro común es un tipo de coronavirus, pero estos pueden llegar a convertirse en enfermedades más graves.

En algunos casos se produce transmisión zoonótica, es decir, de animales a seres humanos, como en el caso del SARS-CoV (síndrome agudo de distrés respiratorio), que se transmitió de la civeta al ser humano, o del MERS-CoV (Síndrome respiratorio de Oriente Medio), que se transmitió del dromedario al ser humano. Los coronavirus que afectan al ser humano por transmisión zoonótica suelen causar problemas de salud epidémicos en brotes de mayor gravedad e impacto.

La mayoría de coronavirus conocidos que afectan al ser humano suelen dar lugar a cuadros respiratorios más o menos leves y la mayoría no tienen trascendencia clínica.

No conocemos el origen del coronavirus COVID-19, pero los estudios filogenéticos apuntan a que el virus procede de murciélagos y que ha llegado al ser humano a través de mutaciones o recombinaciones sufridas en un hospedador intermediario, probablemente algún animal vivo del mercado de Wuhan.

La mayoría de los coronavirus afectan a animales, pero a día de hoy hay 7 cepas de coronavirus humanos (HCoV). El último conocido es el Wuhan coronavirus, COVID-19 o neumonía de Wuhan.

Algunos virus han causado grandes pandemias (enfermedad infecciosa en un área geográfica extensa)  tras conseguir sobrepasar las barreras interespecies. Los virus, además, aprovechan las nuevas oportunidades generadas por la globalización: crecimiento de población, cambio climático, creciente urbanización, viajes internacionales, transacciones comerciales de productos entre países distantes, migraciones...

La transmisión inicial del coronavirus fue muy rápida y afectó a países del entorno. Además, China es una de las grandes potencias económicas mundiales y el número de viajes de negocios y transacciones con ese país es muy elevado, haciendo que aparecieran focos rápidamente en Europa y posteriormente en el continente americano.

Su transmisión se produce principalmente por el contacto con las secreciones respiratorias de una persona enferme a través de gotas de saliva expulsadas con la tos o el estornudo. Estas secreciones pueden infectar a otra persona si entran en contacto con su nariz, ojos o boca, ya sea directamente o a través de las manos. Estas gotas respiratorias se pueden transmitir a distancias de hasta 2 metros. Aunque la fuente más probable del COVID-19 es un animal vivo, no existen evidencias de que los animales domésticos puedan transmitir la enfermedad.

El COVID-19 se dio más en hombres (71%) con una edad media de 45 años, siendo casi inexistente la afectación en niños debido a la clínica leve o incluso a la ausencia de síntomas. El cuadro clínico varía desde un cuadro leve y de vías respiratorias altas con síntomas como disnea (ahogo o dificultad para respirar), tos seca, dolor de garganta o fiebre a partir de 38º, hasta neumonía grave, con sepsis y/o shock séptico.

Factores de riesgo: 
  • Edad: más de 60 años.
  • Enfermedad crónica: EPOC, diabetes, cardiopatía isquémica, fibrilación auricular, enfermedad renal crónica, insuficiencia hepática, hipertensión.
  • Estado de inmunosupresión
  • Neoplasia (tumoración) hace menos de 5 años.

Con estos datos, podemos clasificar a las personas infectadas por COVID-19 como:
  1. Leve sin factores de riesgo. Aislamiento domiciliario con seguimiento telefónico a las 24 horas. Recomendable la medición de temperatura corporal en domicilio.
  2. Leve con factores de riesgo. Aislamiento domiciliario con seguimiento telefónico a las 24 horas y seguimiento en consulta para volver a realizar exploración física en 48 horas. Recomendable la medición de temperatura corporal en domicilio.
  3. Moderado y grave. Traslado al hospital.

La herramienta terapéutica más eficaz con la que contamos es la prevención, y para ello debemos:
  • Evitar espacios cerrados con aglomeraciones.
  • Mantener al menos un metro de distancia de las personas con síntomas respiratorios por COVID-19 (tos y estornudos)
  • Higiene de manos frecuente, con desinfectante de manos a base de alcohol si las manos no están visiblemente sucias (durante 20-30 segundos) o con agua y jabón cuando estén visiblemente sucias (durante 40-60 segundos.
  • En caso de estornudar o toser, debemos cubrir la nariz y la boca con la cara interna del codo flexionado o con un pañuelo que desecharemos tras su uso realizando posteriormente la higiene de manos.
  • Evitar tocar la boca y la nariz.

Los casos leves se tratarán en el domicilio con el tratamiento de los síntomas. Los casos más complicados que requieran hospitalización precisan tratamiento más complejo de los síntomas. Hay que recordar que se trata de una infección vírica y que los ANTIBIÓTICOS NO SIRVEN PARA SU TRATAMIENTO. 

(Fuente: salusplay)


















sábado, 28 de marzo de 2020

EPIDEMIA EMOCIONAL DEL COVID-19

"Lo más contagioso para la humanidad no son los virus, son las emociones"

Lo que contribuye a la mayor gravedad de esta epidemia y la convierte en una crisis social es la repercusión emocional. Al fin y al cabo, todos somos víctimas, incluso quienes no han contraído la enfermedad. El COVID-19 es una epidemia emocional que trae consigo consecuencias psicológicas y sociales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya había subrayado el fuerte impacto psicológico que iba a provocar el virus.

El aislamiento, la distancia física, el cierre de colegios y lugares de trabajo, etc son desafíos mentales que nos hacen sentir estrés, ansiedad, miedo y soledad. 

¿Cuáles son las emociones predominantes? El miedo (incluso pánico), ira (hacia políticos, sanitarios, entre ciudadanos...), solidaridad, tristeza, deseo (tras cada catástrofe se producen nacimientos 9 meses después), indagación (conocimiento) y alegría (podemos verlo en los muchos vídeos de humor que se comparten estos días).


CONSECUENCIAS PSICOLÓGICAS DE UN ENCIERRO DE MÁS DE 10 DÍAS

  • Estrés. La cuarentena es fundamental, pero a partir de los 10 días la salud mental se resiente. A partir de ese momento aparecen el estrés, el nerviosismo y la ansiedad.
  • Miedo irracional a la infección. Cuando una epidemia o pandemia se alarga, la mente humana tiende a desarrollar miedos irracionales. No importa si disponemos de información fiable o que sigamos las medidas de seguridad. Poco a poco desarrollamos más miedos, cada vez más infundados. En caso de dudar de las fuentes de información pensando que son poco o nada fiables, aparecerán más miedos.
  • Aburrimiento y frustración. Pocas interacciones sociales (o ninguna), silencio en las calles, confinamiento en el hogar... hacen que aparezca el aburrimiento, que podremos combatir en los primeros momentos, pero según pasan los día y crece la incertidumbre, surge la frustración. No poder mantener el ritmo de vida que teníamos ni tener libertad de movimientos, hace que esas emociones se vuelvan más complejas y surjan los problemas.
  • Sensación de falta de bienes básicos y pánico. Las compras compulsivas se deben a que, ante una situación de epidemia o pandemia, la mente actúa por impulsos. En la base de la pirámide de Maslow están las necesidades básicas, es decir, abastecernos de alimentos y bienes básicos que nos ayuden a sentirnos bien. Nuestra mente cree que va a haber escasez de bienes básicos y nos dice que debemos conseguirlos.
  • Desconfianza. Ya no somos capaces de fiarnos de la información que recibimos de instituciones sanitarias, políticos, científicos... La mente humana, llegados a este punto, desconecta y desconfía. Esto es debido a la falta de coordinación de los miembros del gobierno, la sanidad... Incluso internet, redes sociales, etc ayudan a aumentar la desconfianza publicando bulos, mentiras y teorías de la conspiración.
  • Los trastornos psicológicos pueden empeorar. Las personas más sensibles, con fobias, depresión, ansiedad generalizada, trastornos obsesivos-compulsivos, pueden sufrir mucho más en este contexto. Estas personas necesitan mucho apoyo para sobrellevar estos días de soledad.
  • El pensamiento negativo. Debemos evitar el pensamiento catastrofista, el que anticipa lo peor, ya que lejos de ayudar, complicará nuestra realidad y dejará salir lo peor de nosotros mismos. 
En conclusión, cuidemos de nuestra salud y sigamos las medidas de prevención sin olvidarnos de nuestra salud psicológica. Si nos ayudamos entre todos, superaremos con éxito esta situación




lunes, 16 de marzo de 2020

CUARENTENA POR CORONAVIRUS

Nuestro principal pensamiento durante esta cuarentena debe ser que es algo necesario y que si cumplimos las recomendaciones y nos quedamos en casa, el virus no se seguirá expandiendo, los contagios irán a menos y que la gran mayoría de personas que se han contagiado, se curarán. Es cuestión de tiempo, pero durante ese tiempo nuestro estado de ánimo podrá sufrir cambios, la ansiedad hará mella en nosotros, la soledad y el aislamiento podrán parecer un pesado lastre... Sabemos que es algo necesario, así que intentemos entre todos pasarlo de la mejor manera posible. Estas son algunas recomendaciones que nos ofrece el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid. 
  • Comprender la realidad. No podemos cambiar la realidad y es imprescindible colaborar permaneciendo en casa. Si cumples las recomendaciones, saldremos antes de esta situación.
  • "Vamos a hacer lo correcto". Debemos mantener en nuestro pensamiento la idea de que permanecer en casa es lo más correcto. Es probable que se hayan producido errores, pero la situación ahora depende de nosotros.
  • Planifica la nueva situación. Nuestra vida va a cambiar y tenemos que modificar nuestras rutinas y organizar bien qué hacer, cuándo y cómo hacerlo. No improvises, planifica qué comida necesitas comprar para salir lo menos posible. Respetar tiempos y espacios diferenciados, así como necesidades, es imprescindible. A veces es importante hacer una especie de horario para convivir con más facilidad con las personas con quienes convives.
  • Infórmate adecuadamente. Busca información oficial y necesaria, evitando la sobreinformación, ya que puede ser muy nociva y provocar sensaciones de desasosiego que son absolutamente contraproducentes. Habla con prudencia y de manera constructiva, evitando difundir y esparcir rumores. No hables constantemente del tema, sobre todo si hay niños. Usa las redes sociales con prudencia, ya que las noticias falsas nos generan intranquilidad.
  • Mantén los contactos. Hablar con familiares, compañeros, amigos... sobre cómo afrontar la situación, evitando alimentar miedos e inquietudes. Haz videollamadas, pero sobre todo piensa que estás haciendo lo correcto.
  • Aprovecha el momento. Esta situación es temporal, así que disfruta de esos momentos que casi nunca puedes vivir  por el ritmo y las actividades que solemos desarrollar. Puede que nos resulte raro, porque podemos llegar a pensar que no podemos o no sabemos vivirlas. Esto no tiene por qué ser así. Puedes estar con tus hijos, leer, jugar, ver películas en familia o solo... cualquier cosa que se te ocurra. 
  • Tiempo para la creatividad. Puede ser solo o en compañía. Cocina, decora tu casa, organiza tus armarios... cualquier cosa que se te ocurra.
  • Haz deporte en casa. Puedes encontrar aplicaciones o tutoriales para diferentes edades. Además de divertido, nos mantendrá en forma y aumentará las sustancias estimulantes que genera nuestro cuerpo para hacernos sentir bien. El deporte reduce los síntomas de ansiedad y depresión, mejora el funcionamiento cerebral, activa nuestro cuerpo y aumenta la sensación de bienestar. También puedes aprovechar para practicar yoga, mindfulness o meditación.
  • Observa el estado de salud de quienes te rodean. Hazlo siempre evitando la obsesión. Si detectas algún síntoma, actúa como recomiendan las autoridades. Debemos dar importancia al autocuidado: luz natural al menos 20 minutos al día, dieta equilibrada, dormir un número de horas adecuado y, sobre todo, no perder el sentido del humor. 
  • Cuida tus emociones, lo que dices y cómo lo dices. Cuida mucho tus pensamientos y emociones de manera que puedas construir y responder adecuadamente en momentos en los que falla el ánimo y surge la sensación de incertidumbre y desasosiego.

martes, 10 de marzo de 2020

CÓMO AFRONTAR EL MALESTAR PSICOLÓGICO GENERADO POR EL CORONAVIRUS

Recomendaciones dirigidas a la población para un afrontamiento eficaz ante el malestar psicológico generado por el brote de Coronavirus - COVID 19

Ante el contexto actual, el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, a través de su grupo de trabajo de Urgencias y Emergencias, quiere transmitir una serie de pautas dirigidas a la población general y de riesgo, destinadas a promover un afrontamiento psicológico adecuado.

No obstante, debido a la incertidumbre que ocasionan este tipo de situaciones, debemos prestar atención a los cuidados relacionados con la propia prevención de la transmisión, tales como las medidas de higiene, como a aquellos cuidados que tienen que ver con la salud emocional con la finalidad de reducir en la medida de lo posible situaciones de alarma que afecten a la ciudadanía.

La evolución de la situación comunicado a través de noticias y advertencias, no siempre se hace de la forma adecuada, bien por falta de rigurosidad, forma de comunicación, o sobredimensión de la misma. Esto puede influir en el estado emocional de las personas, dando lugar a conductas de alerta que se muestran poco eficaces a nivel personal y social. 

A - SI NO ESTÁ AFECTADO POR LA ENFERMEDAD

Pero está sintiendo una serie de emociones con alta intensidad y/o persistentes como:

  • Nerviosismo, agitación o tensión, con sensación de peligro inminente, y/o pánico.
  • No puede dejar de pensar en otra cosa que no sea la enfermedad, o la preocupación por enfermar.
  • Necesita estar permanentemente viendo y oyendo informaciones sobre este tema.
  • Tiene dificultad para concentrarse o interesarse por otros asuntos.
  • Le cuesta desarrollar sus labores cotidianas o realizar su trabajo adecuadamente; el miedo le paraliza y le impide salir a la calle.
  • Está en estado de alerta, analizando sus sensaciones corporales, e interpretándolas como síntomas de enfermedad, siendo los signos normales habituales.
  • Le cuesta controlar su preocupación y pregunta persistentemente a sus familiares por su estado de salud, advirtiéndoles de los graves peligros que corren cada vez que salen del domicilio.
  • Percibe un aumento del ritmo cardíaco, respiración acelerada (hiperventilación), sudoración, temblores sin causa justificada.
  • Presenta problemas para tener un sueño reparador.

LE RECOMENDAMOS QUE…

  1. Identifique pensamientos que puedan generarle malestar. Pensar constantemente en la enfermedad puede hacer que aparezcan o se acentúen síntomas que incrementen su malestar emocional.
  2. Reconozca sus emociones y acéptelas. Si es necesario, comparta su situación con las personas más cercanas a usted para encontrar la ayuda y el apoyo que necesita.
  3. Cuestiónese: busque pruebas de realidad y datos fiables. Conozca los hechos y los datos fiables que ofrecen los medios oficiales y científicos y evite información que no provenga de estas fuentes, evitando información e imágenes alarmistas.
  4. Informe a sus seres queridos de manera realista. En el caso de menores o personas especialmente vulnerables como ancianos, no les mienta y proporcióneles explicaciones veraces y adaptadas a su nivel de comprensión.
  5. Evite la sobreinformación, estar permanentemente conectado no le hará estar mejor informado y podría aumentar su sensación de riesgo y nerviosismo innecesariamente.
  6. Contraste la información que comparta. Si usa redes sociales para informarse, procure hacerlo con fuentes oficiales. 

PAUTAS Y TAREAS DE AUTOCUIDADO.

  • Mantenga una actitud optimista y objetiva. Es fuerte y capaz.
  • Lleve a cabo los hábitos adecuados y de higiene y prevención que recomienden las autoridades sanitarias.
  • Evite hablar permanentemente del tema.
  • Apóyese en su familia y amigos.
  • Ayude a su familia y amigos a mantener la calma y a tener un pensamiento adaptativo a cada situación.
  • Acuda a fuentes oficiales y busque información contrastada por expertos: Ministerio de Sanidad, Colegios Profesionales Sanitarios, Organismos Oficiales, OMS, etc.
  • No contribuya a dar difusión a bulos y noticias falsas. No alimente su miedo ni el de los demás.
  • Procure hacer vida normal y continuar con sus rutinas.
  • Tenga cuidado con las conductas de rechazo, estigma y/o discriminación. El miedo puede hacer que nos comportemos de forma impulsiva, rechazando o discriminando a ciertas personas.

B - SI PERTENECE A LA POBLACIÓN DE RIESGO SEGÚN INDICAN LAS AUTORIDADES SANITARIAS

  1. Siga las recomendaciones y medidas de prevención que determinen las autoridades sanitarias. Confíe en ellos porque saben lo que tienen que hacer. Ellos tienen los conocimientos y los medios.
  2. Infórmese de forma realista y siga las pautas emocionales del apartado A.
  3. No trivialice su riesgo para intentar evadir la sensación de miedo o aprensión a la enfermedad.
  4. Tampoco magnifique el riesgo real que tiene. Sea precavido y prudente sin alarmarse.
  5. Si le recomendaran medidas de aislamiento, tenga presente que es un escenario que puede llevarle a sentir estrés, ansiedad, soledad, frustración, aburrimiento y/o enfado, junto con sentimientos de miedo y desesperanza, cuyos efectos pueden durar o aparecer incluso posteriormente al confinamiento. Trate de mantenerse ocupado y conectado con sus seres queridos.
  6. Genere una rutina diaria y aproveche para hacer aquellas cosas que le gustan pero que habitualmente por falta de tiempo no puede realizar (leer libros, ver películas, etc.).

C - SI ESTÁ PADECIENDO LA ENFERMEDAD

Siga las recomendaciones anteriores y además:
  1. Maneje sus pensamientos intrusivos. No se ponga en lo peor anticipadamente.
  2. No se alarme innecesariamente. Sea realista. La inmensa mayoría de las personas se están curando.
  3. Cuando sienta miedo, apóyese en la experiencia que tiene en situaciones similares. Puede que ahora no lo asocie por tener percepción de mayor gravedad. Piense cuántas enfermedades ha superado en su vida con éxito.



FUENTE: COLEGIO OFICIAL DE LA PSICOLOGÍA DE MADRID

viernes, 28 de febrero de 2020

GATOTERAPIA

"La gatoterapia se fundamenta en la compañía e interacción entre gato y persona"


La gatoterapia es un tratamiento natural y tradicional contra los síntomas del estrés, la ansiedad y el estado de ánimo bajo con la ayuda de gatos domésticos. Los felinos pueden ayudar a mejorar la salud física y mental y la calidad de vida en general a través de la interacción amistosa entre gatos y humanos.

La compañía de un gato ayuda a lograr mayores niveles de relajación en sus dueños. Acariciarlos reduce el estrés y baja la presión arterial y la frecuencia de los latidos del corazón.

El ronroneo del gato tiene un efecto positivo en el estado de ánimo de las personas, fomentando el buen humor y proporcionando confianza y seguridad. Las señales de afecto que nos da el gato nos proporcionan también un efecto positivo a nivel mental, ayudando a enfermos convalecientes a salir adelante gracias a su simple presencia.


GATOTERAPIA Y SALUD MENTAL

Se han estudiado los beneficios de la gatoterapia en personas con algún tipo de discapacidad física o psíquica o con algún trastorno emocional o psíquico. Los beneficios son claros en trastornos asociados a demencias (Alzheimer), autismo, Síndrome de Down, TDAH, trastornos conductuales en niños y trastornos del estado de ánimo.

Las personas que viven con gatos en casa tienen menor probabilidad de fallecer a causa de un infarto. Un estudio de Friedmann y Thomas (1995) reveló que los pacientes aquejados de cardiopatía reportaron mejor y más rápida progresión si convivían con un felino.

En niños autistas, los gatos tienen efectos positivos. El gato no puede curar esta psicopatología, pero aporta grandes dosis de felicidad y devuelve la sonrisa a estos niños, especialmente a aquellos que son más solitarios.


El contacto de los gatos con los ancianos que viven en residencias geriátricas es también positivo. El contacto diario con el gato, al que pueden acariciar y cuidar, puede ayudar al anciano a verbalizar sus emociones y sentimientos, así como los recuerdos de su infancia. Estimular la memoria y expresar anécdotas y relatos pasados en pacientes con demencia senil o Alzheimer es una gimnasia mental muy importante porque retrasa la degeneración neuronal, culpable de la pérdida progresiva de memoria. El sentido del tacto, por otro lado, al acariciar al gato y sentir su ronroneo, estimula algunas terminaciones nerviosas que evocan recuerdos


MOTIVOS PARA PONER EN PRÁCTICA LA GATOTERAPIA

  1. Los gatos son amigos incondicionales, no juzgan ni preguntan. Simplemente acompañan y se dejan mimar. 
  2. Rutinas y responsabilidad para niños y adolescentes cuyas emociones o comportamiento está fuera de control. Tener un gato y cuidarlo puede ayudar a tener sentido de responsabilidad y rutina. Esto aumenta la autoestima, ya que sienten que el gato los necesita. 
  3. Entretenimiento. La ansiedad llena la mente de preocupaciones y el gato les ayuda a distraerse y pensar en otra cosa que no sean problemas o ideas negativas. Jugar con el gato ayuda a liberar la mente.
  4. Mejora la vida social, ya que los niños con dificultades para hacer amigos pueden invitar a otros niños a casa para jugar con el gato.
  5. Contacto físico. Las personas con ansiedad o depresión pueden necesitar un extra de mimos. 


CÓMO FUNCIONA LA GATOTERAPIA

El contacto con los gatos estimula la secreción de oxitocina, una hormona que nos hace sentir seguros, cómodos, confiados y más felices. La oxitocina es capaz también de estimular el crecimiento de nuevas células y, por lo tanto, al estar en contacto con ellos, estamos más propensos a sanar los tejidos que se dañan.

El gato no es el único animal que se usa en terapias. Están aumentando la cantidad de terapias con animales, principalmente con perros y gatos, pero también con caballos y hasta con pájaros o peces.











miércoles, 19 de febrero de 2020

FILOFOBIA O MIEDO A ENAMORARSE

"Las personas con filofobia suelen escoger relaciones imposibles en las que nunca podrán enamorarse"


La filofobia es el miedo a enamorarse o a entrar en una relación romántica. Es un temor tan intenso que pone en marcha diversos mecanismos de defensa y, la persona con filofobia, empezará a mostrar ciertos patrones de conducta muy concretos en el momento en que perciba que se está enamorando.

Este problema de ansiedad puede tener un efecto en la vida social y emocional de quien lo sufre. En casos graves, no solamente evitará amores potenciales, sino que puede llevar al aislamiento social.

El acto de enamorarse produce al filofóbico una terrible sensación de malestar y altos niveles de estrés emocional y físico. 

La filofobia no es un trastorno mental, sino que entra dentro del grupo de las fobias.


CAUSAS

Generalmente, la filofobia tiene como desencadenante una experiencia traumática anterior que la persona no ha procesado o afrontado de manera adecuada. Se puede producir por una crianza compleja, falta de apego en la infancia o, incluso, algún tipo de abuso o maltrato.

También puede ser resultado de una relación afectiva previa fallida o dolorosa, ya que las separaciones, las pérdidas o las traiciones amorosas también dejan huellas traumáticas que tardan en curar. Hay estudios que demuestran que el efecto de las heridas emocionales pueden durar años y generar problemas psiquiátricos como ansiedad, depresión, intentos de suicidio...

La filofobia es un mecanismo de defensa en el cual evitamos volver a pasar por lo que uno cree que será un sufrimiento inevitable.


CÓMO ACTÚA UNA PERSONA CON FILOFOBIA

Cuando una persona con miedo al amor siente que puede volver a vivir una situación semejante o parecida, se bloquea porque siente un miedo irrefrenable que le impide iniciar una nueva relación. Si siente que está enamorado entra en pánico y rechaza la situación. La persona con la que estaba iniciando una relación se puede sentir confundida ante la huida, rechazada, dolida y, dependiendo de su autoestima, incluso se puede llegar a sentir poco deseada o amada.

Estas personas temen entregarse, enamorarse o establecer relaciones personales fuertes. Viven relaciones sin compromiso, hablan poco sobre sí mismas, evitan mostrarse como son, ponen barreras infranqueables para no sentirse vulnerables, tienden a establecer relaciones simultáneas por el miedo a ser abandonadas y sus relaciones son una montaña rusa de emociones.

Quien  padece filofobia no puede evitar sentirse agobiado ante esos sentimientos. Las manifestaciones más comunes ante personas del sexo opuesto por las que sienten atracción son: mareos, vómitos, náuseas, desórdenes gastrointestinales, temblores, ataques de pánico, ganas de huir, latidos irregulares del corazón, sudores, falta de aire... Ante estas circunstancias, desea acabar con la situación cuanto antes.


TRATAMIENTO

Lo primero es reconocer que se tiene miedo al amor y afrontar la situación sin huir. Es necesario asumir que normalmente las consecuencias suelen ser menores de lo que imaginábamos. Es importante también informar a nuestra pareja o a familiares de nuestro problema sin vergüenza o temor y acudir a un psicólogos en caso de no poder resolver la situación por nosotros mismos.

El enfoque terapéutico debe estar enfocado por un lado, a dar con la raíz central que origina ese mecanismo de defensa y, por otro, a darnos la oportunidad de liberarnos de los miedos para poder conectar de manera efectiva y saludable con los demás y con nosotros mismos.
  1. Terapia cognitivo-conductual. Nos ayudará a identificar y cambiar pensamientos, creencias y reacciones respecto a esa fuente original que desencadenó el miedo y la fobia.
  2. Terapia de desensibilización afectiva. Exponer al paciente con el objeto o situación que le causa miedo (en este caso las relaciones románticas) hasta que se desensibiliza. 
Las personas con filofobia pueden sentir que rechazan el enamoramiento y, a la vez, desean poder experimentarlo sin miedos para poder disfrutar de sus cosas buenas. Este miedo predispone al aislamiento social, provocando la aparición de un sentimiento de soledad y tristeza que llevan a adoptar hábitos de vida poco saludables. Es muy importante saber detectar este problema y abordarlo para mitigar sus síntomas.











domingo, 9 de febrero de 2020

PSICOLOGÍA ONLINE: QUÉ ES Y CÓMO FUNCIONA

"El tratamiento psicológico online tiene una historia relativamente corta, pero la figura del psicólogo online está cobrando cada vez más protagonismo"

La psicología online permite al paciente ponerse en manos de un psicólogo profesional y someterte a terapia por vía telemática: chat, videoconferencia, e-mail, mensajería instantánea... El profesional atiende al paciente a través de internet e incluso le puede ofrecer ejercicios de rehabilitación cognitiva para que los realice.

Se puede hacer un seguimiento igual de eficaz que en una terapia presencial, pero también hay que tener en cuenta que no todas las patologías ni todos los pacientes son aptos para someterse a este tipo de tratamientos.

La psicología online abre mercado y nuevas posibilidades de tratamiento. Se calcula que alrededor del 50% de la población española necesita, ha necesitado y necesitará en algún momento, la atención de un psicólogo. Las terapias online facilitan la atención al paciente porque le ahorran tiempo, desplazamientos y gastos innecesarios. 


BENEFICIOS DE LA TERAPIA ONLINE

  1. Acceso desde cualquier lugar. Hay ciertas personas que tienen dificultad para acceder a un psicólogo. Desde personas que viven en lugares remotos o áreas rurales hasta personas con movilidad reducida, tienen complicado asistir a sesiones psicoterapéuticas con cierta frecuencia.
  2. Conveniencia y posibilidad de elegir horarios. Se pueden adaptar las sesiones terapéuticas a la agenda del paciente y a su ritmo de vida.
  3. Comodidad. Se puede realizar desde el propio hogar con su propio ordenador, tablet o teléfono móvil sin necesidad de desplazarse o acudir a una clínica de Psicología. El paciente ahorra tiempo y se encuentra en su propio entorno, donde se siente más cómodo y tranquilo, pero debe ser un ambiente confortable y privado, sin interrupciones.
  4. Menor coste, puesto que el gasto de la clínica de terapia online es menor. Aunque el coste es menor, la calidad del servicio sigue siendo la misma.
  5. Confianza. El psicólogo online es confiable, ya que está adherido al código ético que regula la profesión y está en posesión de todos los requisitos legales para ejercer su profesión. Esto les faculta para obtener una buena alianza terapéutica y conseguir logros con el paciente como sucede en terapia presencial.
  6. Otras opciones de comunicación. Los pacientes pueden beneficiarse de diferentes formas de comunicación que pueden resultar adecuadas para ellos: chat, videoconferencia, teléfono... Lo más habitual es el uso de las videollamadas una vez a la semana en sesiones de una hora de duración. Existe también la posibilidad de usar mensajes de texto, de voz e imágenes.
  7. La escritura como herramienta terapéutica. Escribir sobre nuestros pensamientos y emociones, sobre todo cuando usamos el chat, es una herramienta terapéutica efectiva. Al escribir, leer y releer lo escrito, el paciente externaliza lo que siente y esto ayuda tanto al paciente como al psicólogo, porque aumenta el conocimiento del paciente entre sesión y sesión. En ocasiones, hablar cara a cara con el terapeuta, algunos pacientes no llegan al fondo de la cuestión, pero cuando escriben sus pensamientos, el paciente puede tomarse su tiempo para explicar lo que realmente desea.
  8. Facilidad para dar el paso. El paciente se siente cómodo y seguro en su propio hogar y solamente necesita una conexión a internet para dar ese paso.
  9. Intimidad. Los factores pueden favorecer que el paciente se sienta más cómodo, relajado y que se comunique de una manera más abierta. 
  10. Continuar con el mismo profesional pese a posibles desplazamientos.  Este tipo de terapia ofrece la posibilidad de conectar con un psicólogo online desde cualquier parte del mundo y en el momento que más lo necesita el paciente aunque haya posibles mudanzas o desplazamientos a otros lugares o países.






lunes, 20 de enero de 2020

SESGOS QUE TE IMPIDEN SER TÚ MISMO

"No temas mostrarte como eres. Sé tú mismo y serás feliz"

Estos sesgos limitan tu pensamiento. Si aprendes a identificarlos, dejarás de cometer errores, mejorarás la calidad de tu pensamiento y vencerás tus límites.

  1. Gana en flexibilidad. Revisa tus esquemas y los estereotipos en los que basas tus decisiones y comportamientos. Adopta un pensamiento más flexible, dejando de lado el pensamiento dicotómico (por ejemplo, bueno-malo, alto-bajo). No lleves al extremo, no simplifiques, no juzgues, no te precipites. Observa y analiza. Adopta una actitud abierta y receptiva. No intentes etiquetar, catalogar y clasificar lo que te ocurre. Observa y analiza con perspectiva y curiosidad. Las palabras "todo", "nada", "siempre" y "nunca" son un claro indicador de que has perdido la perspectiva. Indican que estás generalizando, que analizas parcialmente y que no das oportunidad a un cambio o a una alternativa, ya que esperas que ocurra lo de siempre y que nada cambie. 
  2. Analiza (sin carga emocional) lo que te ocurre. No eres el centro del universo, no todo está relacionado contigo. No personalices, no magnifiques, no des más importancia a las cosas de la que tienen. No busques la aceptación de las personas que te rodean a cualquier precio, no te olvides de ti y de tus necesidades. Contextualiza y relativiza. Analiza en qué áreas puedes influir y en cuáles no. A veces creemos que somos los causantes de algo cuando en realidad no es así.
  3. Acepta que eres auténtico. Ten criterio propio y encuentra el grupo y el lugar donde encajas y donde acepten tu idiosincrasia. No hagas lo que todos esperan que hagas. Acéptate, no te dejes presionar por la moda, por tus amigos, por el deber... Elige con autoconfianza, aceptándote a ti mismo. Toma tus propias decisiones, preocúpate por aprender a tomar decisiones. Analiza y aprende de tus errores. A veces confundimos el cómo soy con el cómo tendría que ser. No prestan atención a sus necesidades y no tienen criterio propio. Busca dentro de ti, conócete, acepta lo bueno y tolera algunas debilidades. No adoptes un papel. Sé auténtico, acéptate y muéstrate tal cual eres.
  4. Confía en ti mismo. Confía en ti y comprueba periódicamente que puedes seguir confiando en ti mismo. Cultívate, aprende, analiza y piensa. Cuestiónate, siempre tienes algo que mejorar, desarrollar o aprender. Siempre puedes aprender. Abre los ojos y busca modelos más acertados que el tuyo. No te sobrevalores ni te infravalores. Sé reflexivo. Ten en cuenta otros enfoques y otros puntos de vista, analízalos. Aprende a dialogar y debatir. Escoge el modelo más adecuado y déjate inspirar por lo mejor de cada persona.
  5. No seas iluso ni temeroso. A menudo caemos en la ingenuidad o en la paranoia. La ilusión y el miedo te hacen perder la perspectiva, distorsionando la realidad en consonancia con lo que deseas o evitas. Depositamos nuestra confianza en quien no debemos y desconfiamos de una persona repleta de buenas intenciones. Analiza tus relaciones y las personas que conoces. Disfruta de las relaciones positivas y aléjate de las personas tóxicas para no tener que seguir perdonándolas, disculpándolas, enfadándote, sufriendo... Desarrolla tu pensamiento, huye de la asociación simple, no simplifiques, enriquece y contempla diferentes alternativas. Desarrollar la calidad de tu pensamiento te permitirá anticipar el futuro y aprender de lo que te ha ocurrido. No saques conclusiones fuera de contexto ni te fijes únicamente en lo posible.
  6. Desarrolla tu capacidad de análisis. Analízalo todo. Busca el porqué de lo que ocurre y de lo que no. No te engañes, planta cara a la verdad y gestiona tu vida.
  7. Focaliza tu atención, no te disperses. Concéntrate en lo importante y relega lo secundario. Dedica tiempo y espacio a cada cosa. La falta de atención provoca numerosos errores. Si quieres resultados extraordinarios, empléate a fondo, en profundidad.
  8. Aprende a pensar con perspectiva. Mira la vida de forma que tenga sentido para ti mismo y para quienes te rodean. Tu estado de ánimo determinará tu percepción. Si estás triste, te pondrás unas gafas oscuras que filtrarán la realidad para que lo bueno te parezca mediocre. Esta distorsión también ocurre cuando tienes una emoción positiva. Piensa con perspectiva. De tus percepciones nacerán ideas. Unas serán motores de acción, mientras que otras te frenarán y te paralizarán. Unas tendrán una base sólida y creíble, otras estarán basadas en el miedo, la inseguridad o el interés de otra persona. Si mantienes la perspectiva las identificarás adecuadamente.


jueves, 2 de enero de 2020

LA CONDUCTA ASERTIVA

"El comportamiento asertivo implica adoptar una postura positiva y activa"

Existen muchas situaciones en las que la asertividad nos puede ayudar a realizar con éxito los proyectos y cambios. Hay que concentrarse en dos áreas claves:


  1. Tomar la iniciativa, mantenerse positivo y fijar metas.
  2. Identificar e influir sobre nuestras "partes implicadas"

La asertividad es uno de los comportamientos por los que podemos optar al tratar con los demás. Es un estado mental que refleja nuestras actitudes, creencias, valores y autoestima.

Si nos imaginamos una cebolla cortada por la mitad, el comportamiento es la piel visible, la capa externa. Bajo la piel hay otras capas que representan los diferentes componentes de nuestra personalidad y que afectan a nuestro comportamiento. Entre ellas se encuentran las ideas y sentimientos, las actitudes y creencias y los valores de nuestro interior. En el centro de la cebolla está la autoestima, que también interviene de forma determinante en nuestro comportamiento.

Tenemos cuatro opciones de comportamiento para elegir en lo relativo al trato con los demás:

  • Asertividad. El comportamiento asertivo implica un respeto sincero por las personas con quienes tratamos. Al aceptar cada vez más nuestras características personales positivas y negativas, podemos aceptar mejor las de los demás. No necesitamos humillarlos porque no sentimos la necesidad de ganar. En vez de responsabilizar a los demás de nuestra vida, podemos aceptar la responsabilidad de nuestras elecciones y comportamiento. Admitimos nuestras necesidades y pedimos las cosas de forma franca y directa, aún cuando nos arriesguemos a recibir una negativa o un rechazo. Cuando lo recibimos, no nos desmoronamos, ya que nuestra autoestima es fuerte y no depende de la aprobación de los demás. Podemos aprender a establecer límites de forma asertiva para que los demás hasta donde pueden llegar con nosotros. Podemos responderles con sinceridad y afrontar las situaciones otorgándonos el mérito de lo que comprendemos y sentimos. Se basa en una autoestima elevada y es el comportamiento con el cual resulta más fácil alcanzar los desenlaces buscados, aunque no garantiza que siempre consigamos lo que queremos. La asertividad consiste en ceder y negociar para que todos salgamos ganando, y no siempre es fácil de utilizar.
  • Agresividad. El comportamiento agresivo es competitivo, y el objetivo implícito o explícito es salir vencedor. Alguien tiene que perder y, normalmente, esto se consigue humillando a los demás o no respetando sus sentimientos, deseos o derechos. La persona agresiva tiene, en realidad, muy poca autoestima y no puede permitirse el lujo de tener en cuenta el  punto de vista de la otra persona. Ante un conflicto o confrontación, el agresivo responde con un ataque directo. La agresividad es una reacción compulsiva exagerada. Recurrimos a abusos verbales o incluso físicos, dejando a nuestro paso dolor y humillación. Estos sentimientos no suelen expresarse de modo directo porque existe el miedo de provocar otro ataque, pero los actos pasados generan un resentimiento en las personas afectadas.
  • Pasividad. El comportamiento pasivo significa dejarse pisotear y ser el blanco de las personas agresivas. El pasivo cree que es víctima de la injusticia de los demás o quizá víctima del destino. A menudo es más fácil dejar que decida otro. A los demás suele molestarles esta pasividad. Al principio tienden una mano, pero luego se sienten culpables y perplejos porque, hagan lo que hagan, nunca basta. La excusa de mala suerte empieza a resultar menos convincente y las personas dispuestas a ayudar pierden la paciencia e intentan evitar el contacto con el individuo pasivo. El pasivo tiene una visión negativa que le provoca una frustración por su falta de voluntad y una actitud de profunda resignación.
  • Agresividad indirecta o comportamiento manipulador (pasivo-agresivo). La agresividad indirecta también surge de una baja autoestima. Es un comportamiento más sutil y oculto. La necesidad de manipular surge del miedo al riesgo: es más seguro controlar y manipular que enfrentarse a la confrontación y al riesgo a ser rechazado. La manipulación implica engañarnos a nosotros mismos y a los demás, y satisfacer nuestras necesidades recurriendo a medios dudosos como hacer que los demás se sientan culpables si no hacen lo que queremos. Visto desde fuera puede parecer que el agresivo indirecto tiene un alto concepto de las personas que le rodean, pero a menudo puede detectarse una desaprobación encubierta. Sin embargo, cuando los demás intentan sondear al individuo o esclarecer sus intenciones, éste se niega, provocando desconcierto, frustración y culpabilidad.


CAMBIAR DE COMPORTAMIENTO

Aunque todos empleamos los comportamientos descritos, a veces podemos desarrollar ciertas pautas de conducta en situaciones concretas o al tratar con determinadas personas. Como aprendemos nuestro comportamiento desde una edad temprana, estas pautas pueden quedar fijadas, aunque no siempre nos resulten beneficiosas. El lado positivo es que, como el comportamiento lo aprendemos, podemos modificarlo si creemos que es preciso. Este cambio no es fácil, pero se puede alcanzar con determinación y voluntad.

PASOS PARA ALCANZAR LA ASERTIVIDAD

  • Tener claro lo que deseas.
  • Estar seguro de tus intenciones.
  • Tomar la iniciativa.
Toma las riendas y recoge los frutos






lunes, 16 de diciembre de 2019

QUÉ HAGO CON MI VIDA


"Todo pasa, todo llega, todo cambia..."

Persigue tus sueños. Sigue tu propio camino y haz lo que amas. ¿Cuántas veces te han dicho o has leído estas palabras? Son ideas de vida maravillosas, pero no significan nada cuando tus sueños no han sido definidos con exactitud, cuando no has encontrado tu camino o cuando no sabes muy bien qué hacer con tu vida.

Esta duda aparece de forma frecuente y recurrente a lo largo de nuestra vida. No importa la edad que tengamos, ya que ese vacío surge como una sombra en el horizonte que nos llena de sufrimiento. No saber qué dirección tomar, qué elegir o a qué aferrarnos implica a menudo que terminemos improvisando en lugar de dar forma a una vida con significado.

Hay un aspecto muy importante, ya que son esos momentos de duda los que reconducen nuestra existencia. En esos momentos aunamos un nuevo compromiso con nosotros mismos para clarificar propósitos y situar nuestras metas en el horizonte. A veces, solo necesitamos un instante de reposo antes de tomar un nuevo y maravilloso impulso.

Si no sabes qué hacer con tu vida, no sucumbas al lujo de perder el tiempo lamentándote o alimentando tu propia frustración. Toma aire y respira profundo. El cambio que necesitas está al alcance de tu mente, pero antes deberás entrenarla y reconducirla.


¿QUÉ HAGO CON MI VIDA?

  • Desarrolla una visión de tu vida a 5 años. El mundo está lleno de oportunidades, pero surgen dudas, inseguridades y nosotros mismos somos el peor obstáculo hacia nuestra felicidad. Cambiar  el día a día para mejor implica elegir previamente un destino y dar pasos para llegar allí. Sea cual sea tu situación, imagina que todos tus sueños se han hecho realidad en los últimos años. Coge papel y lápiz y escribe todo lo que se te ocurra sobre esto durante 10 minutos. Anota a qué hora te levantas, cuánto dinero ganas, cómo es tu trabajo, con qué tipo de gente te relacionas, cómo es tu casa, qué coche conduces, qué comes, qué tipo de vida llevas, cómo te sientes...
  • Lee, conecta con tu entorno, inspírate y sé receptivo. Los libros de autoayuda sirven siempre y cuando seamos capaces de adoptar y poner en práctica sus ideas. Leer no va a suponer nada si no aplicamos los consejos que encontramos. También es esencial la apertura mental, emocional y experiencia. Debemos relacionarnos y conectar con el entorno. Abre tu mente y corazón, deja salir los miedos y permite que lleguen cosas nuevas que te inspirarán y te invitarán a proyectar nuevos caminos y metas más altas.
  • Busca una pasión. Todos hemos querido hacer algo en algún momento, pero no siempre hemos tenido el valor suficiente para llevarlo a cabo. El que dirán, la falta de tiempo, las barreras mentales... Haz un reseteo mental y deshazte de los "no puedo". La vida se debe vivir con pasión para que aparezca el verdadero sentido.
  • Aprende a tomar decisiones. Si no sabes qué hacer con tu vida, algo falla en tu crecimiento personal. Cuando tienes que tomar decisiones te cuesta, te surgen dudas e inseguridades. Son tantos los miedos que no decides nada y optas por quedarte en en la zona de confort, es decir, ese lugar donde no sucede nada nuevo. Cuando no sepas qué dirección tomar, analiza la situación desde múltiples puntos de vista, incluidas las perspectivas racionales, emocionales, intuitivas, creativas, positivas y negativas.
  • Aprende a clarificar. Responde sin miedo a la pregunta "¿Qué quiero hacer?".  Contesta con sinceridad y seguridad sin usar el tiempo condicional (por ejemplo, evita el "me gustaría"). Tomar decisiones es importante, pero más importante todavía es saber clarificar objetivos: "Quiero ser feliz", "Quiero sentirme autosuficiente", "Quiero trabajar en lo que realmente me gusta", "Deseo ver felices a los míos y debo hacer cambios para conseguirlo", "Quiero ascender en mi trabajo"...
  • Identifica tus miedos. ¿Qué te asusta? Atrévete a reconocerlo. Nuestros miedos revelan aspectos muy relevantes de nuestro carácter. Esto genera en nosotros un gran sentimiento de autoconfianza, la misma que surge cuando nos atrevemos a contárselo a un amigo. Al identificar tus miedos, indagarás en su origen, en la raíz de otros problemas subyacentes que no abordas pero que te dejan a la deriva y frenan tu crecimiento personal. 
  • Tu sufrimiento actual es un proceso que precede al cambio. Cuando no sabes qué hacer con tu vida sufres porque es angustiante sentir ese vacío unido a esa ausencia de propósitos y de sentido. Parece que el mundo entero sabe qué camino tomar mientras nosotros estamos encallados. Sea lo que sea que ocurra, bueno o malo, plantéate que es solo un proceso y no un estado duradero. Intenta ver este momento de dudas como una etapa de la que aprender, un paso atrás para tomar impulso. El cambio está a la vuelta de la esquina, lo importante es confiar en uno mismo y en sus posibilidades.
Sigue los pasos anteriores como si fueran un hábito dentro de tu rutina diaria. Aunque ahora no veas los resultados, éstos aparecerán cuando menos te lo esperes y te darás cuenta de ello. La espera merecerá la pena.



miércoles, 27 de noviembre de 2019

LA RANA HERVIDA

"Había una vez una familia de ranas que vivía muy feliz en el estanque hasta que una de ellas fue atrapada. Fue colocada en una olla de agua tibia sobre la estufa para cocinarla. Como el agua estaba tibia, la rana no sentía ni se daba cuenta de nada. Le gustaba el baño en agua tibia. Distraída y disfrutando del baño no se dio cuenta de que la temperatura estaba aumentando y ella fue ajustando la temperatura de su cuerpo para adaptarse al calor. Justo cuando el agua estaba a punto de hervir y cuando la rana había agotado su energía con los ajustes de temperatura corporal ¡Ya no podía saltar! Entonces se murió. La rana feliz había sido hervida"

¿Qué o quién la mató? No fue el agua hirviendo. 

  1. Fue ella misma, se suicidó. 
  2. Fue su desgaste energético al ir ajustando su temperatura corporal.
  3. Fue su distracción.
  4. Fue su incapacidad para decidir cuándo saltar.

Moraleja: si te vas acomodando y acostumbrando a los cambios que llegan sin reflexionar sobre ellos, puede que pierdas la visión de la realidad y termine afectando a tu calidad de vida. Busca siempre lo mejor para ser feliz y nunca pierdas la visión del lugar donde te encuentras.

Todos debemos tomar decisiones trascendentales en nuestra vida. Debemos identificar el momento preciso para saltar mientras tengamos fuerzas. Estaremos conscientes de nuestro aquí y ahora sin distraernos porque nadie saltará por nosotros. Aprende a decir sí o no en el momento preciso y salta hacia tu objetivo: TU VIDA. La responsabilidad de tu vida es tuya y de nadie más.


Esta analogía se toma del libro "La rana que no sabía que estaba hervida... y otras lecciones de vida" del escritor y filósofo Olivier Clerk, que destaca por escribir libros de autoayuda. En su libro, usa como analogía la situación de una rana en una cazuela llena de agua a la cual se le va aumentando su temperatura lentamente. Debido a que la rana regula su propia temperatura y el aumento de la temperatura es progresivamente tan lento que no puede percibirlo durante el proceso, cuando llegue a percibirlo, no tendrá energía suficiente para saltar y escapar. Si la rana hubiese entrado con el agua a alta temperatura, habría saltado al percibir como peligro el continuar allí.

Un individuo es incapaz de reaccionar ante situaciones de estrés y/o maltrato sutil cuyo deterioro es progresivamente lento, haciendo que no pueda percatarse del daño y al que se le añade la posterior creencia de no poder salir de dicha situación, provocando un desgaste emocional progresivo. Esto ocurre principalmente cuando dicha persona se encuentra en un estado mental de zona de confort donde permanece pasivo ante los sucesos que experimenta. Puede presentar apatía, careciendo también de incentivos.  Estas relaciones pueden encontrarse en las relaciones de dependencia emocional o en casos de violencia doméstica.

Las personas más inteligentes o que no viven en una relación que los tiene atrapados, son capaces de adaptarse a los cambios. Saben que deben abandonar el lugar en el momento indicado o quedarse si lo consideran oportuno. Utilizan el NO cuando lo creen conveniente y no se conforman sin más con lo que les va sucediendo en la vida. Son personas críticas, con fuerte personalidad, seguras de sí mismas y con las ideas claras. Estas personas son capaces de saltar en el momento indicado.










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LAS FOBIAS DEL COVID-19

"Estrés, ansiedad, depresión e insommio han sido las principales consecuencias del confinamiento" Agorafobia . Esta fobia se refie...