lunes, 18 de febrero de 2019

GESTIÓN DEL TIEMPO

"¿Tienes la sensación de que se te escapa el tren de la vida? Probablemente no lleves una buena gestión del tiempo".

A menudo tenemos tantas cosas que hacer que no sabemos por dónde empezar y nos quedamos bloqueados sin llevar ninguna tarea a cabo o nos dedicamos a algo que no tenía importancia porque pensamos que es urgente.

Para organizar mejor nuestra agenda semanal debemos tener una visión clara de las tareas prioritarias que, una vez hechas y terminadas, nos permitirán disfrutar sin culpa y dormir por las noches sin levantarnos estresados por la mañana.

El objetivo es no ir siempre con retraso para poder disfrutar del ocio de vez en cuando.


LA MATRIZ DE GESTIÓN DEL TIEMPO DE COVEY

A día de hoy ya no se trata de gestionar el tiempo en sí, sino de gestionar dónde debemos centrar nuestra atención en cada momento.


Siguiendo este cuadro, podemos hacer listas con un orden bien definido según la ley de la urgencia y la importancia. Cuando tengamos nuestra lista de tareas la organizaremos así:
  1. Tareas urgentes e importantes: hacerlo inmediatamente. Tienen prioridad absoluta y hay que empezar cuanto antes (por ejemplo: crisis, problemas que requieren solución inmediata, fechas límite). Cuando las terminemos se reducirá el estrés y posiblemente nos encontremos cansados pero con la conciencia tranquila.
  2. Tareas importantes no urgentes. Por ejemplo, el tiempo dedicado a formación, prevención, detectar o crear nuevas oportunidades, construir relaciones, proyectar planes. Nos aportan crecimiento, solidez en nuestros proyectos y superación. Tenemos que buscar el momento más adecuado para hacerlas.
  3. Tareas urgentes y no importantes. Por ejemplo, interrupciones, lamadas, correos, mensajes, compromisos sociales... Nos producen fatiga, dispersión y poca concentración. Podemos delegarlas si es posible.
  4. Tareas no urgentes y no importantes. Es el tiempo gastado en postergar tareas, preparativos innecesarios, redes sociales, entretenimiento, actividades placenteras. Nos provocan aletargamiento y relajación, así que podemos dejarlas para más tarde o borrarlas de la lista directamente.


FUGAS DE TIEMPO MÁS COMUNES

  • Distracciones/redes sociales. La solución es sencilla: desconcectar todo, al menos mientras nos dediquemos a una actividad que requiere toda nuestra atención.
  • Comidas con amigos y/o clientes. La solución consiste en aceptar una o dos comidas por semana. Podemos incluso concentrarlas en grupos por afinidad. Con ello ganamos horas de trabajo y regalamos contactos y amistades a los demás. Otra estrategia sería convertir la comida en un café de unos cuarenta minutos como mucho.
  • Atender asuntos personales. No hay que hacerlo en horario de trabajo ya que si dedicamos ese tiempo a lo que debería hacerse en el tiempo de ocio no acabaremos a tiempo nuestro trabajo.
  • Robar tiempo al sueño. Se puede hacer muy puntualmente pero hay que evitarlo a toda costa. Además de los riesgos para la salud y de que acelera el envejecimiento, esto no nos ahorra tiempo. Si descansamos pocas horas la cabeza irá más lenta y rendiremos menos.

TÉCNICA DE GESTIÓN DEL TIEMPO

  1. Divide el tiempo destinado al trabajo en periodos continuos de 25 minutos sin distracciones.
  2. Haz una pausa de 5 minutos después de cada 25 minutos de trabajo.
  3. Cada cuatro periodos de 25 minutos cumplidos, premiate con un descanso de 15 minutos.
Esta técnica es muy efectiva porque la limitación de la tarea a 25 minutos nos obliga a concentrarnos completamente para cumplir nuestra misión. Nos aseguramos descansos y mitigamos la ansiedad con la satisfacción de estar completando muchos temas pendientes.

Se puede utilizar en el trabajo o en el hogar y nos ayuda a cumplir con nuestras tareas fácilmente.

viernes, 15 de febrero de 2019

TEST DEL OPTIMISMO / PESIMISMO

"El optimismo es importante para superar obstáculos"

Es importante aprender a conocernos a nosotros mismos para saber qué tenemos que cambiar o mejorar. No hay preguntas correctas o incorrectas. Lee las preguntas e imagina cómo actuarías en cada situación, ya que no hay una respuesta mejor que otra.

1- Te reconcilias con tu pareja tras una pelea gracias a que...
  • Le perdonaste. (0 puntos)
  • Casi siempre tu pareja te perdona. (1 punto)

2- Olvidas que era el día del cumpleaños de tu pareja porque...
  • No se te da bien recordar los cumpleaños (1 punto)
  • Había otras cosas que te preocupaban (0 puntos)

3- Acudes a una cena como invitado. Al final de la cena piensas...
  • He estado particularmente simpático esta noche. (0 puntos)
  • Soy un invitado con el que siempre se está a gusto (1 punto)

4- Te han puesto una multa en la biblioteca porque no devolviste el libro a tiempo. Esto sucedió porque...
  • Cuando te interesa mucho la lectura te olvidas hasta del día en el que vives (1 punto)
  • Estabas tan ocupado escribiendo el informe que olvidaste devolver el libro. (0 puntos)

5- Las acciones que tienes te hicieron ganar mucho dinero gracias a que...
  • Tu corredor de Bolsa decició comprar acciones nuevas (0 puntos)
  • Tu corredor de Bolsa es un inversor fantástico (1 punto)

6- Ganaste una prueba atlética porque...
  • Te sentías invencible (0 puntos)
  • Entrenaste muchísimo (1 punto)

7- Pierdes los papeles discutiendo con un amigo y piensas...
  • Mi amigo está siempre sermoneando (1 punto)
  • Mi amigo estaba de mal humor (0 puntos)

8- Te multan por no entregar la declaración de la renta a tiempo y piensas...
  • Siempre las he entregado en el plazo. (1 punto)
  • Me daba pereza hacer la declaración (0 puntos)

9- Te invitan a bailar en una fiesta, una pieza tras otra, porque...
  • Vas mucho a fiestas (1 punto)
  • Esa noche estabas radiante (0 puntos)

10- Te fue muy bien en una entrevista de trabajo porque...
  • Te sentías seguro durante la entrevista (0 puntos)
  • Estuviste hábil en las respuestas (1 punto)

11- Últimamente te has sentido agotado y crees que la causa es...
  • Nunca tienes ocasión de relajarte (1 punto)
  • Esta semana has tenido más trabajo que de costumbre (0 puntos)

12- Un amigo te dice algo que hiere tus sentimientos y piensas...
  • Él siempre dice lo que piensa sin pensar en los demás. (1 punto)
  • Mi amigo estaba de mal humor y lo pagó conmigo (0 puntos)

13- Tu pareja te lleva a pasar un fin de semana romántico porque...
  • Él o ella necesitaba salir unos días (0 puntos)
  • Te gusta viajar (1 punto)

14- Te piden que dirijas un proyecto importante gracias a que...
  • Acabas de realizar con éxito un proyecto similar (0 puntos)
  • Eres un buen director de equipos (1 punto)

15- Te caes muchas veces esquiando y piensas que es debido a que...
  • Esquiar es difícil (1 punto)
  • La nieve estaba muy resbaladiza (0 puntos)

16- Aumentas de peso durante las vacaciones y ahora te está costando perder esos kilos de más porque...
  • A la larga las dietas no sirven (1 punto)
  • La dieta que probé no me dio buenos resultados (0 puntos)

De todas estas preguntas obtendremos dos resultados:

Grado de optimismo/pesimismo ante los malos momentos, es decir, si cuando ocurre algo a a tu alrededor piensas que es pasajero o que dura para siempre. Suma los puntos obtenidos en las preguntas: 2, 4, 7, 8, 11, 12, 15 y 16.

  • De 0 a 1 punto: eres muy optimista.
  • 2 o 3 puntos: eres moderadamente optimista.
  • 4 puntos: estás dentro de lo que se considera "normal".
  • Entre 5 y 8 puntos: eres muy pesimista.

Nivel de optimismo/pesismismo en situaciones positivas. Suma los puntos obtenidos en las preguntas 1, 3, 5, 6, 9, 10, 13 y 14.

  • 7 u 8 puntos: eres muy optimista
  • 6 puntos: eres moderadamente optimista.
  • 4 o 5 puntos: estás en lo que se considera "normal"
  • Entre 3 y 0 puntos: eres muy pesismista.

Si los resultados indican que eres optimista, enhorabuena. En caso contrario piensa cómo puedes cambiarlo. Cambia tu actitud con respecto a lo que ocurre a tu alrededor y a ti mismo. Observa tus pensamientos y trabajo tu papel de protagonista frente al de víctima. Toma las riendas y actúa.

martes, 12 de febrero de 2019

MENOS ES MÁS

"El 20% de tu esfuerzo genera el 80% de los resultados"

La Ley de Pareto, "ley de los pocos vitales" o "principio de escasez del factor" fue formulada por el economista italiano Vilfredo Pareto. Esta ley afirma que el 80% de las consecuencias son resultado solamente del 20% de las causas.

El punto de partida fue un cálculo que realizó a principios del siglo XX sobre la generación de la riqueza en Italia. A través de este ejercicio se dio cuenta de que el 20% de la población italiana producía el 80% de la riqueza.

Este principio no es una verdad demostrada científicamente, pero resulta una herramienta muy efectiva para centrar la toma de decisiones.

El primer paso para aplicar el Principio de Pareto es analizar los datos o el estilo de vida. El segundo paso consiste en, una vez detectado aquello que te aporta más, mejorar o eliminar aquello que te aporta menos. Este paso es muchas veces el más difícil porque nos cuesta mucho creer que las cosas van a ir mejor eliminando el 80%.

Tu pasión en la vida no está en el 80% de lo poco importante que haces cada día, sino en el 20% esencial con lo que más disfrutas. El 80% consume tu tiempo y energía y debes aprender a concentrar tu energía en lo esencial, en aquello que despierta tus pasiones y te da felicidad.

La regla de Pareto se puede aplicar en muchos ámbitos de la vida cotidiana con estimaciones como estas:
  • El 20% de la población mundial consume el 80% de los recursos.
  • El 80% del éxito proviene del 20% del esfuerzo realizado.
  • El 80% de las emociones proviene de un 20% de las experiencias.
  • El 80% de los clientes que entran en una tienda ven solamente el 20% de los productos expuestos.
  • El 80% de la música emitida en la radio deriva del 20% de las canciones disponibles.

Esto no es una ciencia exacta y las proporciones son siempre aproximadas, pero nos sirven para darnos cuenta de que la mayor parte de los beneficios y resultados se consiguen con un poco de esfuerzo bien aprovechado. Si hacemos una lista con las cosas y tareas que nos solucionan más problemas y nos dan mayor satisfacción, podremos hacer que nuestra vida sea más fácil y efectiva.

Muchas veces nos sentimos abrumados por aquellas personas o actividades que no nos llenan; por ello debemos tener en cuenta que:
  • Te pones el 20% de la ropa de tu armario el 80% de las veces (puedes pensar antes de comprar o donar lo que casi nunca te pones)
  • El 20% de los problemas que nos preocupan son importantes y el 80% son superfluos (elimínalos de la lista).
  • El 20% de las personas que te rodean te producen el 80% de tu satisfacción personal (dedícales más tiempo).
  • Solo el 20% de lo que haces te produce diversión y felicidad (intenta elegir cosas que te produzcan pasión, incluso en tu profesión).

Céntrate en lo realmente importante: dedica tiempo a las personas que te importan, aléjate de aquello que mina tu estado de ánimo y encuentra tiempo para hacer lo que realmente deseas.


COMO SABER SI ESTÁS EN TU 20%

  1. ¿Realizas las tareas necesarias para lograr los objetivos programados?
  2. ¿Sabes delegar o eliminar tareas innecesarias?
  3. ¿Consumes solo la energía necesaria para hacer todo lo que debes hacer?
  4. ¿Dedicas tiempo a las personas apropiadas de tu entorno?
  5. ¿Mantienes conversaciones productivas?
  6. ¿Te sientes satisfecho con tus actividades sociales?

Si has contestado "no" a dos o más de estas preguntas, aún no estás en tu 20% de calidad. Debes replantearte tus prioridades y ser más riguroso en su cumplimiento. A continuación te propongo una serie de acciones a llevar a cabo, eligiendo lo social y eliminando el resto:

  • Si tienes un negocio, ¿cuáles son el 20% de tus clientes que generan el 80% de las ventas? Una vez los detectes, concentra tu energía en ese 20% que tiene más valor.
  • ¿Qué 20% de tus posesiones te dan más valor y usas más cada día? Elimina el resto. Haz limpieza y quédate con lo que realmente usas. Tira a la basura, vende o regala lo que no usas.
  • ¿Qué personas con las que más te relacionas te aportan más felicidad? Pasa más tiempo con ellas.
  • ¿Cuáles de tus hobbies te aportan más satisfacción? Elimina el resto y céntrate en profundizar en aquellos que te producen más pasión.

viernes, 8 de febrero de 2019

LOS COLORES Y EL ESTADO DE ÁNIMO

"Transforma el color de tu vida"

Los colores están ligados a nuestras emociones. Nos pueden ayudar a tranquilizarnos si estamos estresados o a animarnos cuando estamos tristes. Cada color tiene su significado para nuestro subconsciente, aí como sus valores y sus virtudes, siempre teniendo en cuenta su relación con la cultura en la que vivimos.

Cuando atravesamos un episodio de estrés o tristeza, vestirnos con ropa de colores o pintar las paredes de otro color nos puede ayudar a salir de ese desánimo en que nos encontramos, pues en nuestro inconsciente asociamos ese color con una serie de valores o virtudes. Asimismo, la apatía y el mal humor también influyen en la percepción de los colores.

Cada color tiene un significado y aporta una emoción a quien lo percibe. Vamos a ver el efecto de los distintos colores:

  • Rojo. Es vital, terrenal, guerrero. Indica pasión y sexualidad. Ejerce una influencia poderosa y positiva sobre el estado de ánimo. Su uso es bueno cuando tienes miedo, aunque también puede cansar porque acelera el pulso y el riego sanguíneo.
  • Naranja. Se asocia con elocuencia y alegría. Aumenta el optimismo, la seguridad y la confianza en uno mismo, permitiendo el equilibrio emocional. Es ideal cuando tenemos problemas de autoestima. Se recomienda su uso en personas tímidas e inseguras.
  • Verde. Simboliza la esperanza y la estabilidad así como el equilibrio y la serenidad. Ayuda a combatir el insomnio y los estados de irritabilidad nerviosa. Ayuda a disminuir la presión sanguínea y el ritmo cardíaco.
  • Violeta. Se asocia con intuición y espiritualidad. Combate la angustia, las fobias y el miedo. Se recomienda no usarlo si se pasa por malos momentos, porque podría conducir al victimismo y a la autocompasión.
  • Negro. Se asocia a características negativas como dolor, desesperanza, tristeza, infelicidad...
  • Amarillo. Se relaciona con la inteligencia y la rapidez mental. En su lado negativo simboliza la envidia, la destrucción por celos y la traición.
  • Azul. Si eres tímido o introvertido o si estás pasando por una época de inseguridad, te aconsejo que no te vistas de azul. Promueve la tristeza y la melancolía, pero también produce calma y paz de espíritu. Es recomendable para personas muy alteradas y nerviosas.
  • Gris. Es un color neutro conectado con el equilibrio y el orden. Expresa elegancia y respeto pero también puede denotar aburrimiento y vejez.
Habitualmente, cuando nos encontramos en épocas de decaimiento, tendemos a vestirnos y rodearnos de colores oscuros y sin vida. Para subir el ánimo es fundamental vestirnos de colores alegres, incluso con complementos de colores. También es recomendable elegir estos colores para redecorar tu casa. Observa primero qué colores sueles usar y ve poco a poco equilibrando y compensando unos con otros. Elige todos los días un color alegre cuando te vistas, te maquilles o elijas un complemento. Si eres mujer, ten en cuenta que un lápiz de labios fucsia o rojo te puede ayudar a sentirte más segura.

Cambia los colores, sal de la oscuridad y llena tu vida de ilusión y alegría.

martes, 5 de febrero de 2019

AROMAS Y ESTADO DE ÁNIMO

"La conexión entre los aromas y el cerebro es inmediata y sin filtros"
El olfato es el único sentido que viaja directamente a nuestro cerebro, en concreto al sistema límbico, que es donde se encuentran las emociones. La relación entre aronas, memoria y emociones se basa en la conexión del olfato con la amígdala (responsable del procesamiento y almacenamiento de las reacciones emocionales) y con el hipocampo (del que depende en gran medida la capacidad para retener y evocar recuerdos).

Los aromas permanecen en algún lugar del cerebro a la espera de volver a ser evocados y es por eso que de repente un olor nos trae a la memoria emociones del pasado. Cada persona guarda en su memoria su propia referencia de aromas.

Los expertos dicen que el olfato es el sentido más emocional y más complejo debido a la cantidad de respuestas que los olores nos producen. Podemos, por tanto, utilizar los aromas para obtener en un determinado momento las emociones y sensaciones que nos hacen sentir bien.

La aromacología es la ciencia que estudia los efectos que tienen los olores en el ser humano, en su conducta y en su mente. Además, estudia cómo podemos utilizar los olores para sentirnos mejor. Los aromas juegan un papel importante a la hora de levantar el ánimo y huir de la tristeza.

Se cree que existen siete tipos de células olfatorias y que cada una puede retener un tipo determinado de moléculas. Se ha elaborado una clasificación con siete aromas primarios:

  1. Etéreo. Olor a fluidos de limpieza en seco.
  2. Alcanforado. Olor a naftalina.
  3. Almizclado. Olor a almizcle.
  4. Floral. Olor a flores.
  5. Mentolado. Olor a menta.
  6. Picante.
  7. Pútrido. Olor a podrido.

Actualmente se da tanta importancia al poder curativo de los aromas que han surgido varias terapias. La más conocida es la aromaterapia, que se puede definir como la utilización médica de los aceites esenciales. Estos son muy complejos en su composición química, ya que pueden contener entre 50 y 500 sustancias diferentes y poseen un gran número de propiedades medicinales.

Según sea tu estado de ánimo puedes utilizar los siguientes aceites esenciales:

  • Relajantes: amaro, ciprés, clavel, enebro, gálbano, ylang-ylang, cedro, mandarina, manzanilla, mejorana, mirra, nerolí, rosa, sándalo y vetiver.
  • Equilibradores: albahaca, bergamota, geranio, incienso y lavanda.
  • Estimulantes: angélica, canela, cardamomo, clavo, elemán, eucalipto, hinojo, jengibre, lima, menta, naranja, palmarosa, petit grain, pimienta negra, pino, pomelo y romero.
  • Antidepresivos: albahaca, amaro, bergamota, clavel, geranio, ylang-ylang, incienso, jazmín, lavanda, lima, limón, mandarina, manzanilla, naranja, nerolí, pachuli, palmarosa, petit grain, pomelo, rosa y sándalo.
  • Afrodisíacos: amaro, angélica, canela, cardamomo, cilantro, clavel, clavo, gálbano, ylang-ylang, jazmín, jengibre, madera de cedro, nerolí, pachuli, romero, rosa, sándalo y vetiver.
  • Estimulantes mentales: albahaca, cardamomo, cilantro, eucalipto, menta, pino y romero.

También se ha estudiado su uso en el ambiente laboral y se han demostrado sus efectos beneficiosos:

  • Aceites esenciales de limón y menta al comienzo y al final de la jornada laboral, ya que son apropiados para la activación mental y la concentración.
  • Aceites de lavanda y bergamota para disminuir el estrés y la tensión.
  • Aceites esenciales de eucalipto y romero por su carácter antiséptico.

Para conseguir los máximos beneficios en tu estado de ánimo es mejor que la aromaterapia esté guiada por un profesional que conozca bien tu situación personal y te oriente sobre su uso.

LAS FOBIAS DEL COVID-19

"Estrés, ansiedad, depresión e insommio han sido las principales consecuencias del confinamiento" Agorafobia . Esta fobia se refie...